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YA NO ESPERO A QUE PASE LA TORMENTA, APRENDÍ A CAMINAR BAJO LA LLUVIA

15 feb. 2015

Cuanto más te conozco menos te soporto.

Esta frase (la del título) es algo que yo suelo decir. El problema de la gente como yo, es que te golpeamos con la verdad, tanto si te gusta como si no.
Seamos realistas, puedes agradecer mucho que sean sincero contigo pero, también es con la verdad con lo que más daño puedes hacer a alguien.
Cuando me implico con una persona, sea mi pareja o mis amigos, me abro en cuerpo, mente y alma (con el riesgo que eso conlleva).
Ya sabéis que todo lo que decimos o hablamos, es usado en nuestra contra. Es por eso que hay tan poca gente leal de verdad.
Para mí todas las relaciones implican reciprocidad, si no es así pues no la mantengo. Como siempre digo, no estoy dispuesta a dar por alguien lo que esa persona no está dispuesta a darme a mí.
Será por eso que tengo tan pocos amigos. Será por eso que mis relaciones duran un suspiro, o será por eso que aparto a la gente de mi lado y mi círculo es tan pequeño.
Sí, seguramente sea por eso ¿me arrepiento? para nada.

Cada uno es como es. Ni peor ni mejor. Como buena sagitario (y apoyada por toda una vida intensa de experiencias)  no me gustan las limitaciones. Tampoco yo limito. Puedo decir lo que me gusta o no me gusta, lo que tolero o no tolero pero, no impongo. Son mis normas. Si estás en mi entorno las aceptas o puerta. Soy un espíritu libre que no soporta las imposiciones de ningún tipo. No las tolero, no las acepto.

¿Soy egoísta? Supongo que sí. Nadie es perfecto y, evidentemente, yo tampoco. Nadie lo es. Eso hace la vida interesante. Al menos para mí.

Quizás sea mi egoísmo lo que me hace sentirme traicionada cuando me entrego a alguien, haciéndole partícipe de mis secretos, y luego me entero, que no ha sido igual para la otra persona. Que esa persona sí se ha guardado cosas porque no ha confiado en mí.
Siento destrozada la relación en ese punto. Tú confías, tú te abres. La otra persona encantada pero sigue cerrada.
Eso no es reciprocidad. No es una relación en igualdad. Me hace sentirme estafada y traicionada.

Y luego está el tema de la verdad, cuando no se ajusta a lo que la gente pretende o quiere, te tachan de falsa.
Creo que en un momento de calentón todo el mundo dice cosas que no siente (levanto la mano por ser la primera en hacerlo, aunque tampoco me cuesta nada pedir perdón cuando me equivoco o hago daño) pero cuando alguien siempre que se enfada te dice las mismas palabras, me hace plantearme que su subconsciente está hablando y se atreve a decir justo eso que no quiere decirte en voz alta.

Suelo encantar y decepcionar en la misma medida. Hoy me amas, mañana me detestas y me pones a parir. Supongo que no soy una persona que pueda crear indiferencia. Hay gente así, sólo puedes amarla u odiarla. Entro en ese grupo.

Hoy soy la mujer más sincera y única del mundo. Mañana la más hipócrita y como el resto de la humanidad.

La verdad es que yo siempre soy igual. Lo malo es que las personas hacen oídos sordos cuando les avisas de como eres. De tu parte buena y mala.
Cuando te conocen y se golpean con la triste realidad... Entonces todo son desilusiones. No es culpa mía. No es culpa de nadie.
Nací para vivir esta vida, no la de otros, no para quedarme a medias, no para limitarme, Sólo tengo esta vida y no puedo desaprovecharla.
Debe ser difícil de aceptar y, sin embargo, conmigo es lo que hay.


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