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YA NO ESPERO A QUE PASE LA TORMENTA, APRENDÍ A CAMINAR BAJO LA LLUVIA

23 feb. 2012

Súcubos

Si un hombre pudiera elegir lo más probable, por no decir lo más seguro, es que eligiera a un súcubo como pareja en sus relaciones sexuales, una compañera dispuesta y deseosa de hacer realidad las fantasías más íntimas de cada uno, disfrutando de una sexualidad plena y salvaje…. Claro que el precio a pagar por ese placer es muy alto.

Los Súcubos, como los íncubos, son demonios sexuales que adoptan la forma de una hermosa mujer para robar la energía sexual de los hombres. La palabra Súcubo procede del latín succubus que significa "yacer debajo". Muchos de ellos responden a los nombres de Ábrahel, Lilit, Rusalka, Florina, Vasordiel o Iutzi.

A diferencia de los íncubos, los súcubos siempre adoptan una forma atractiva, la forma de una mujer joven, hermosa y voluptuosa, ya que los hombres se excitan ante semejante visión y caen fácilmente a la tentación. Por eso, en el caso de los súcubos no es necesario el precalentamiento elaborado que utilizan los íncubos con las mujeres, sólo necesitan parecer lo suficientemente tentadoras para atrapar la atención de su víctima.

Normalmente el hombre, después de un encuentro con un súcubo, tendrá la sensación de haber tenido un sueño sexual muy vívido, ya que sus recuerdos serán borrosos y desconcertantes. Tras una noche de múltiples eyaculaciones, en un loco frenesí, lleno de deseo y miedo, se encontrará extremadamente cansado y débil y obsesionado por los recuerdos morbosos de lo que él cree un sueño.

Aún siendo conscientes de estar bajo el influjo de un súcubo, el hombre seguirá manteniendo relaciones y derramando su semen, noche tras noche, convirtiéndose esta relación en todo su mundo, dejando todo lo demás de lado, permitiendo que éste se alimente de él hasta su muerte.

Las víctimas preferidas de los súcubos son los religiosos y los artistas. Los artistas porque se les supone que tienen una sensibilidad más desarrollada lo que provoca una mayor energía sexual. El caso de los religiosos es, evidentemente, porque resultan un triunfo adicional: no sólo destruyen a un hombre, también a un servidor de Dios.

Dependiendo de las diferentes leyendas y tradiciones alrededor de estos demonios, las características de los súcubos cambian y también su forma de actuación. En algunos casos se hablan de demonios masculinos que toman la apariencia de una mujer hermosa para consumir al hombre; en otras, de demonios femeninos que castran o matan al hombre durante el propio acto sexual. En muchos casos, se trata de mujeres con características animales que realzan su exótica belleza: hermosas cornamentas, alas de murciélago, colmillos, etc.

De vez en cuando, simplemente aparecen como una mujer atractiva en los sueños, en los que la víctima no puede deshacerse de ella, ni olvidarla. Los súcubos atraen a los hombres y en algunos casos, el hombre ha llegado a enamorarse perdidamente de ella. Incluso fuera del sueño, ella no deja su mente. Siguen agotando lentamente la energía de su víctima.

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