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YA NO ESPERO A QUE PASE LA TORMENTA, APRENDÍ A CAMINAR BAJO LA LLUVIA

10 feb. 2012

El otro lado

Estaba sentada frente a un espejo. Llevaba un falda corta negra de cuadros y un pequeño corsé. Miraba su reflejo, miraba sus ojos donde la pintura negra corría por sus mejillas y destacaba sobre su piel blanca como la luna. Había sido una noche larga.
Una larga fiesta descontrolada donde no recordaba donde ni con quién había estado. Había despertado tirada en el suelo de aquella habitación, se sentía cansada y con la cabeza en mil sitios a la vez. Cuando levantó la cabeza y vio su reflejo no se reconoció. Se acercó y se sentó frente al espejo.
No dejaba de mirarse largamente, escuadriñando cada uno de sus rasgos sin ser capaz de autoreconocerse. ¿Era ella? ¿Dónde había quedado su larga melena negra brillante que a todos llamaba la atención? y sus ojos... ya no tenían ese brillo especial que despertaba admiración, sólo eran dos manchas negras hundidas por unas ojeras con un color entre negro y morado. Su piel era pálida... demasiado pálida, ya no lucía sus mejillas sonrojadas ni su moreno dorado.
Miró su cuerpo escuálido y no lo reconoció. ¿Cuanto hacía que estaba así? su cuerpo moldeado y atlético había acabado convertido en eso que ahora veía reflejado en el espejo.
Apoyó su mano en el espejo, echó la vista atrás, a otro tiempo a otro lugar... cuando siempre sonreía, cuando era aquello que quería, cuando no había límites....
Seguía pensando sin darse cuenta de que una mano salía del espejo y tiraba de ella hacía dentro.
Miró con horror hacía el espejo y vio su propio reflejo tirando hacía ella con furia, gritó, luchó con fuerza contra el espejo, la cara al otro lado sonreía y seguía tirando de ella.
Cuando tenía medio cuerpo dentro cogió una bota y rompió el espejo, su reflejo al otro lado gritó y mil pedazos de cristales cayeron a su alrededor. Durante un segundo pudo ver lo que había al otro lado y era su otra vida, aquella que la llenaba de alegría, de paz, de amor... intentó meterse entre los fragmentos del espejo pero... era tarde.
Quedaría atrapada para siempre en ese mundo de sobras, oscuridad y tristeza que ella había elegido. Nunca volvería al otro lado, donde su reflejo le esperaba para hacerle volver a ser quien era.

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