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YA NO ESPERO A QUE PASE LA TORMENTA, APRENDÍ A CAMINAR BAJO LA LLUVIA

17 jul. 2018

Bellas durmientes.

La edición española de Sleeping Beauties (Bellas durmientes, Plaza y Janés, 2018), el último libro de Stephen King, escrito junto a su hijo Owen King, oculta con una faja el nombre del segundo. “¿Qué pasaría si las mujeres abandonaran este mundo? La nueva novela del maestro Stephen King”, reza su frase gancho. En la portada, el nombre de Owen aparece al mover el papelito decorativo —vale, también está en el lomo—. ¿Es cosa deliberada? ¿Teme la editorial vender menos al tratarse de una obra mestiza? Basándonos en criterios literarios, no tiene por qué.



Hace unos días, en un encuentro con la prensa, Stephen King explicó que, al escribir Bellas durmientes con su hijo Owen, sintió como si la hubiera hecho “una tercera persona. Dos sensibilidades han producido una tercera voz”. Al lector tradicional del autor de títulos tan imprescindibles como El umbral de la noche, Cujo o It (Eso) le costará muchísimo encontrarla. La fórmula narrativa es similar a no pocas novelas suyas anteriores: pueblo pequeño al que llega un tipo X que desata la destrucción local y que puede provocar el apocalipsis. Para bien o para mal, la voz de Owen apenas se distingue, si bien hay que reconocer que la idea de la trama es suya, y esta es buenísima.

Una especie de enfermedad —en realidad, no lo es— llamada gripe de Aurora —por la protagonista de La bella durmiente— afecta a todas las mujeres del mundo. Cuando estas se quedan dormidas, un capullo sedoso les envuelve la cabeza, y ay de aquellos que osen despertarlas: serán atacados con brutalidad y perderán un ojo, la nariz o la vida. En este ecosistema, sólo una joven llamada Evie Black es inmune al hechizo. Hilando más fino: más que inmune, es la representante de quien o quienes —esto no se aclara— lo han provocado. Por su parte, el resto de mujeres no están muertas: el capullo las traslada a una realidad paralela en la que se les brinda la oportunidad de reiniciar la civilización creando una sociedad matriarcal. Para que todo vuelva a la normalidad: 1) Evie debe vivir unos cuantos días, y 2) las mujeres deben decidir si permanecen en su nuevo y femenino mundo o si vuelven al viejo y macho

27 jun. 2018

Estúpido cupido.

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